1926-2002
Nacido en el Paralelo barcelonés, hijo de unos pequeños comerciantes que
habían inmigrado desde Valencia, Jesús Casaús databa el arranque de su vocación
artística a la corta edad de ocho años. Se adentró en la pintura de la mano de
Joan Serra, miembro del grupo Los Evolucionistas. Luego perfeccionará su trazo
en la Escuela Superior de Bellas Artes. Sus primeras inquietudes le llevan a
plasmar bodegones y el ambiente barcelonés más popular: prostitutas, músicos,
marineros, las Ramblas y el barrio de Santa María del Mar... De los años
cuarenta datan sus primeras exposiciones en Madrid y Barcelona. Por encargo de
una galería, realiza una serie con estudios sobre obras que se exhiben en el
Museo del Prado, y en 1953, muy integrado en la bohemia barcelonesa, emprende su
proyección europea con una exposición en Zúrich.
En 1956 se afincó en París, donde se dejará influir por el movimiento
fauvista, y en 1958 se traslada a Amsterdam, cuyo ambiente portuario va a ser,
junto al de Bermeo, Cudillero, Spakenburg, Greetsiel, Hamburgo, Lemvig y el
litoral de Cadaqués, fuentes inagotables de inspiración y que plasma con un
colorido intenso y vivísimo y un estilo figurativo que no abandonó aun cuando,
tras estancias en Alemania, Bélgica, Holanda, Dinamarca y Noruega, incorporó una
incipiente abstracción. Casaús recobró desde mediados de los setenta su interés
por la figura femenina, con series como Popas, los desnudos femeninos y
sus peculiares Ninfas azules. A lo largo de su trayectoria realizó
exposiciones en Europa, EE UU y Latinoamérica